DESALIENTO Y ALIENTO
Cuando la confianza en nuestra meta es débil, también lo es nuestra voluntad . El desaliento deprime y debilita las facultades mentales. Se paraliza la iniciativa y queda sofocada la capacidad dinámica.
Toda sugestión de desaliento, temor y fracaso es una fuerza destructora, y en el grado que cedáis a su influencia estropearéis la obra de vuestra vida.
En la novela, en la página 315, y en el camino a Toledo, Iskandar cuestiona a Abraham acerca de una duda:
– Maestro; ¿llegaremos a Toledo? ¿encontraremos el oro de los mozárabes?
A lo que éste le responde:- Iskandar , tu corazón debe rebosar de esperanzas y promesas siempre. No manifiestes recelos ante tu porvenir. Si alguna vez caes yo te recogeré. Hablar de un fracaso es traicionar a nuestro Creador. Juventud equivale a victoria. Llegaremos a Toledo, encontraremos aquello que buscamos, tenlo por seguro. Y si no es así, sólo el intento habrá valido la pena.
Hoy me despido esperando que la experiencia de Iskandar os ayude a vencer el desaliento. Expulsando de la mente los pensamientos negativos que anulan la voluntad y emboban el entendimiento.







Jordi Verdaguer 
