Conócete a ti mismo
La generalidad de los hombres buscan fuera de sí mismos el punto en que apoyarse, y cuando no lo encuentran se quejan de falta de protección; de que todos van en contra suya; de que no tienen la suerte de encontrar a quienes les abran camino en la vida. Pero muy pocos hombres llegan a conocerse antes de morir. El momento más solemne de la vida de toda persona, es aquel en el que es capaz de descubrirse a sí misma, y desarrollar sus infinitas posibilidades.
Así en la página 380 del libro:
«Ponte en mi lugar…Tuve miedo del rechazo, de sentirme sólo… Preferí castigar mi cuerpo con el látigo- confiesa con angustia al tiempo que nota que se le seca la boca y tiene la necesidad de callar, para finalmente añadir con un gran esfuerzo- Porque es lo mismo que hacía Don Diego, que mataba con el dolor la pena de no haberse enfrentado a sí mismo.»







Jordi Verdaguer 
